El Regreso a Lo Que Somos
Suscríbete Gratis Llegamos a este mundo intactos. Inocentes. Abiertos. Vivos de asombro. Todo se sentía nuevo. Cada sonido, cada color, cada momento contenía misterio y maravilla. La vida aún no era un problema que resolver, sino un milagro que experimentar. Éramos como un tallo puro emergiendo de la tierra, simple, abierto, listo para crecer hacia la luz. Al principio, aprendimos a través de la observación. A través de la experiencia. A través del sentir. Pero lentamente, algo comenzó a cambiar. Aprendimos a dividir. A comparar. A juzgar. Aprendimos el miedo, el orgullo, la inseguridad, el resentimiento y el interminable hábito de etiquetar la vida como buena o mala, éxito o fracaso, digna o indigna. Y capa tras capa, la simplicidad de nuestro ser comenzó a cubrirse. Lo que alguna vez fue un tallo claro y vivo quedó oculto bajo protección, condicionamiento, identidades, creencias y armaduras emocionales. Como pétalos cerrándose sobre sí mismos, aprendimos a defender...