Nuestra Necesidad de Perseguir
Suscríbete Gratis La mayor parte de nuestras vidas la pasamos persiguiendo algo. Un título. Una pareja. Una carrera. Una posesión. Una versión del éxito que nos dijeron que finalmente nos haría completos. Desde la infancia se nos entrena para alcanzar, para esforzarnos, para perseguir aquello que parece estar siempre un poco más allá. Rara vez nos detenemos el tiempo suficiente para preguntarnos qué pasaría si dejáramos de perseguir algo. Al principio, no perseguir puede sentirse inquietante. Sin una próxima meta, aparece la inquietud. Surge el aburrimiento. Una ansiedad silenciosa vibra bajo la superficie. Nuestra cultura llama a esto vacío, pero muchas veces es “espacio”. Y en ese espacio, comenzamos a escucharnos nuevamente. Empezamos a notar la vida sutil que siempre estuvo ocurriendo bajo el ruido del constante intento de convertirnos en algo. La ciencia muestra que gran parte de nuestra motivación funciona en ciclos de anticipación, recompensa y caída emocional. ...