Debajo de las Capas
La naturaleza posee una sabiduría que no necesita explicación. Las aves no asisten a clases para aprender a volar. Los peces no estudian cómo nadar. Los caballos no necesitan instrucciones para correr. Llegan a este mundo con una inteligencia innata que los guía hacia la vida que están destinados a vivir.
Y, sin embargo, nosotros, con nuestras mentes complejas y nuestra extraordinaria capacidad de conciencia, a menudo perdemos el contacto con nuestra propia naturaleza.
Los animales viven cerca de su diseño. Cuando surge el hambre, buscan alimento. Cuando están satisfechos, descansan, juegan, se mueven o duermen. Sus vidas son simples, directas y están alineadas con sus instintos.
Los seres humanos también llegamos con una naturaleza interior, pero rara vez somos alentados a descubrirla. Somos moldeados por nuestros padres, la cultura, la educación, las expectativas y el miedo. Se nos enseña en qué convertirnos antes de permitirnos recordar lo que somos. Poco a poco construimos identidades, ambiciones y máscaras. Aprendemos a compararnos, competir, acumular y sobrevivir. Y, en el proceso, perdemos la conexión más importante de todas: la conexión con nosotros mismos.
Y, aun así, en lo más profundo, algo sigue llamándonos.
El anhelo más profundo del corazón humano no es convertirse en más, sino recordar.
Un anhelo silencioso. Una incomodidad sagrada. Una voz bajo el ruido que susurra que debe existir algo más que esto. Intentamos satisfacerla con posesiones, logros, relaciones, conocimiento y distracciones. Sin embargo, el anhelo permanece, porque aquello que realmente buscamos no puede encontrarse fuera de nosotros.
El viaje no consiste en convertirse en alguien diferente. Consiste en regresar a lo que nunca estuvo realmente perdido.
Capa tras capa, comenzamos a liberar aquello que la vida colocó sobre nosotros. Las creencias que no son nuestras. Los miedos que heredamos. Las historias que repetimos hasta que parecieron verdad.
Debajo de cada creencia, cada miedo y cada historia, algo puro aún permanece.
No eres tu estatus, tus posesiones, tu apariencia, tu pasado ni las expectativas que otros han depositado sobre ti. Eres mucho más que la identidad que has pasado toda una vida construyendo.
Olvida lo que el mundo te dijo que debías ser. Olvida aquello en lo que el miedo te convenció de convertirte. Viaja hacia tu interior. Porque debajo del ruido, debajo de las máscaras y debajo de todo aquello que creíste que debías llegar a ser, encontrarás lo que siempre has sido.
Y quizá ese sea el mayor descubrimiento de todos:
Nunca te faltó nada. Simplemente olvidaste dónde buscar.
---------------------
Darle like a este post es un pequeño acto de reciprocidad. Yo comparto el conocimiento, tú compartes el apoyo. ❤️ Déjame un like o un comentario. Si te gusta este artículo, por favor suscríbete y / o compártelo con otros a través de tus redes sociales. Tu ayuda divulgando estos mensajes es muy apreciada.
Autor: Mauricio "Mao" Correa
Páginas Web: rutaauno.com
Blog de Artículos: rutaaunoblog.blogspot.com

Comments
Post a Comment