La Elección Es Tuya
Suscríbete Gratis Se nos ha vendido la idea de que la felicidad es un destino, algo fuera de nosotros que debe ganarse, alcanzarse o adquirirse. Nos dijeron que, si estudiamos, trabajamos duro, formamos una familia, tenemos éxito y acumulamos posesiones o estatus, la felicidad llegará. Sin embargo, para la mayoría de las personas, no es así. O si llega, aparece brevemente, solo para desvanecerse otra vez. La mayoría de nosotros hemos probado la felicidad en momentos: al enamorarnos, al alcanzar una meta, al comprar algo nuevo, al recibir reconocimiento o al sentirnos saludables y seguros. Estos momentos pueden sentirse poderosos, a veces durando días, meses o incluso años. Pero cambian. Las circunstancias cambian. Algo se pierde. Y la felicidad vuelve a sentirse fuera de alcance. El error no está en disfrutar estos momentos, sino en confundirlos con la felicidad misma. El placer, la emoción, la salud y el éxito crean picos emocionales, no felicidad duradera. Si tu feli...